“Dije (a la Policía) hay pruebas de mi inocencia, pero no me creyó”, el drama de un enfermero

MIGUEL ÁNGEL CORIA AL MOMENTO DE DEJAR LA CÁRCEL DE SAN PEDRO. FOTO: ANF


Miguel Ángel Coria, un enfermero de 24 años, salió este viernes de la cárcel de San Pedro de La Paz tras ser procesado y recluido durante dos meses sin pruebas por un supuesto caso de trata y feminicidio. Dijo que lloró y rogó a la Policía que tenía pruebas de su inocencia, pero no se creyó en su versión.
“Yo le rogué (a la Policía), le dije hay pruebas de mi inocencia, yo trabajo en el Materno Infantil, estaba con mi pareja actual, estaba con mi mamá, pero no me creyeron para nada”, afirmó Coria, al salir de su encierro.
En octubre de 2018 se reportó la desaparición de Claudia T., expareja de Miguel Ángel Coria. La Policía hizo las investigaciones y acusó al enfermero de asesinar a su expareja y luego reportarla como desaparecida. Él había sido la última persona que se contactó con la mujer, que finalmente reapareció sana y salva.
“No había pruebas, (me encarcelaron) porque supuestamente yo era el único contacto que (ella) tenía, yo me había visto por última vez, la última llamada fue mía, ni siquiera tienen los extractos de llamadas”, lamentó.
La entonces fiscal, Elsa Blanco, imputó a Coria por el delito de trata de personas y como prueba tenía sólo a la declaración de la denunciante (madre de Claudia T.), que hizo encarcelar al acusado en noviembre de 2018.
Los familiares de Miguel Ángel denunciaron que hubo irregularidades en este caso porque no se designó un investigador para el esclarecimiento del hecho, al punto que ellos mismos tuvieron que buscar y localizar a Claudia T., quien fue encontrada ayer en la ciudad de El Alto y luego entregada a la Policía.
La mujer ahora está procesada y también enviada a la cárcel, pero por abandono de sus cuatro hijos menores.
“Ha corrido mucha plata aquí, aparte de eso, esa tipa, después de irse, cínicamente llegó y dice que ni siquiera sabía que estaba reportada como desaparecida”, indicó.
Miguel Ángel y su familia lamentaron el actuar de la capitán Gabriela Coca, jefa de la División de Trata y Tráfico de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, quien estuvo a cargo del caso.
Hilda Apaza, madre del enfermero, contó el drama que vivió estos meses ante la “negligencia” de las autoridades judiciales y policiales que siguieron el caso de manera improvisada e hicieron encarcelar de inmediato y sin pruebas a su hijo.
“No había ninguna prueba, solo que él habló con la señora Claudia, eso no más”, refirió.
Luego de salir de la cárcel, Miguel Ángel y su familia se dirigieron al Hospital Materno Infantil para tramitar su reincorporación a su fuente laboral, después que se develó que lo procesaron injustamente sin pruebas.
Fuente: Opinion.