Hay brote de leishmaniasis en el Madidi y el vector llega a urbes

Para evitar la picadura del mosquito infectado, los especialistas recomiendan usar repelente y evitar pasear luego del atardecer en las zonas endémicas.

Verónica Zapana S. / La Paz

La unidad de Dermatología del Hospital de Clínicas de La Paz reportó el brote de casos de leishmaniasis en el Parque Nacional Madidi, un demandado sitio turístico que se encuentra ubicado en el noreste del departamento paceño. Los especialistas explican que el vector ahora se adapta a las zonas urbanas de los Yungas de La Paz. Ante esa situación, los expertos recomiendan el uso de repelentes, ropa de manga larga y evitar quedarse en intemperie a partir del atardecer.

“Tenemos casos de leishmaniasis de Arcopongo, Palos Blancos, Caranavi, La Asunta, Chulumani y otros, en realidad de los Yungas de La Paz, pero lo que llama la atención es que han comenzado a llegar pacientes del Madidi”, informó ayer la jefa de la Unidad de Dermatología del Hospital de Clínicas de La Paz, Sandra Encinas.

Uno de los afectados por esa enfermedad en Madidi es Pablo Pacos, quien en octubre del año pasado viajó a esa reserva natural. “Hemos acampado en la selva y me quedé dormido en el río Eslabón. Lamentablemente me descuidé porque no usé repelente y un mes después cuando llegué a La Paz, me comenzaron a salir unas heridas. Parecían normales, pero cuando se convirtieron en úlceras, me preocupé y acudí al médico. Luego de varios exámenes, me indicaron que era leishmaniasis”, sostuvo.

El joven contó que peregrinó por el medicamento, ya que al ser gratuito, no pudo encontrar el fármaco en el mercado local. “Esperé tres meses, pero la enfermedad se fue propagando por todo mi cuerpo. Como no había (el medicamento), tuve que hacer traer (este producto) desde Brasil”, dijo.

Aparentemente Pacos se sanó, pero luego de cuatro meses de iniciar el tratamiento, se abrió una úlcera en su pierna. “Esta vez esperé el medicamento que entrega el SEDES de forma gratuita, pero lamentablemente tardé tres meses para conseguirlo”, contó Pacos, quien se encuentra internado en la cama ocho del Hospital de Clínicas.

Encinas explicó que el Hospital de Clínicas es el único lugar donde se realiza el tratamiento para la leishmaniasis. “Se lo hace de forma integral”, aseguró.

Para este proceso, el paciente que sufre este mal debe internarse hasta dos meses. “El medicamento es lo único gratuito. Los exámenes de laboratorio y la internación tienen un costo. A veces, los pacientes no tienen dinero y los médicos debemos acotar para sus pruebas”, dijo Encinas.

Con una mirada similar, la médico residente de la unidad de Dermatología, Susana Tórrez, remarcó que es necesario realizar una variedad de estudios para saber si el paciente es apto o no para recibir el medicamento.

La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria que se transmite por la picadura del vector llamado “Flebótomo hembra infectado”. Según los especialistas, hay varias formas de leishmaniasis. Las más comunes son la cutánea y la visceral.

El tipo cutáneo causa llagas en la piel. En el caso de la visceral, este mal afecta los órganos internos, tales como el bazo, el hígado y la médula ósea.

Las profesionales explicaron que la leishmaniasis puede presentarse de forma leve o grave. “La enfermedad puede carcomer hasta los huesos y dejar mutilados a los pacientes o hasta puede provocar la muerte”, sostuvo Tórrez.

Según la especialista de la Unidad de Dermatología del Hospital del Clínicas, se reportó un incremento de casos. “Antes teníamos pocos pacientes, pero ahora registramos al menos 15 al mes. Actualmente hay ocho personas internadas que sufren esta enfermedad. Hay además otras 15 que esperan contar con el medicamento para iniciar el tratamiento y otras 10 que están realizando los exámenes para confirmar la enfermedad”, sostuvo.

Encinas resaltó que debido a que el mosquito que transmite los parásitos ha evolucionado, ya se encuentra en zonas urbanas de La Paz. “Antes sólo vivían en el área selvática, pero ahora, en La Asunta, por ejemplo, se encuentran en la plaza principal”, acotó.

Tórrez explicó que la presencia del vector en las ciudades se debe a que la mancha urbana va creciendo y el flebótomo no tiene de otra que adaptarse a este tipo de sectores.

La experta aconsejó a la población que visita este tipo de lugares el uso de repelente, además de ropa con manga larga. Pidió además evitar acampar o pasear por la noche.
Fuente: Pagina Siete.