Entonces, ¿cuál es el orden correcto de los ingredientes en la hamburguesa?

Los emoticonos de Apple y de Google desatan el debate. Preguntamos a los expertos

emoticono hamburguesa queso

EL PAIS

El CEO de Google, Sundar Pichai, aseguró la semana pasada que lo dejaría todo para corregir el orden de los ingredientes en su emoticono de la hamburguesa, a la vista de la controversia que se desató en las redes. Con la comida no se juega. Una cosa es que haya platos familiares, sencillos y simpáticos y otra muy diferente que su elaboración se pueda tomar a broma. En su día la tortilla deconstruida levantó ampollas. Ferran Adrià niega que fuera suya la ocurrencia y hay quienes apuntan a un antiguo colaborador suyo, Marc Singla, como autor de tamaña fechoría culinaria.

Entonces llegaron Google y Apple con sus emojis hamburgueseros y ardió Troya. Para el gigante de la manzana el queso va sobre la carne y la lechuga, debajo. Google, en cambio, coloca el queso directamente sobre el pan inferior y corona el invento con una robusta porción de lechuga.

A partir de ese momento, Internet arde con el asunto del orden de los ingredientes. “Los emojis juegan un papel muy relevante en nuestra comunicación. Tanto es así que en el mundo se envían 6.000 millones de emoticonos diariamente. Creemos que, por ello, es muy importante que estos se aproximen lo máximo posible a la realidad”, expresaban desde Burger King España.

Pero en la vida real ni todo es blanco ni todo es negro. La primera literatura sobre la hamburguesa americana solo recoge la participación de ingredientes clave —como la cebolla en aros finos o la lechuga—, pero no hace referencia alguna al orden que deben segir entre pan y pan.

Hoy no hay unanimidad con el asunto del queso, ni con la lechuga, aunque nadie se haya percatado. Ni las dos grandes cadenas del sector de comida rápida se ponen de acuerdo. El Big Mac, buque insignia de McDonald’s, funde el queso bajo de la carne y coloca la lechuga a modo de lecho. Burger King sitúa una loncha de cheddar derretido sobre la hamburguesa del Whopper y usa una hoja de lechuga de guinda.

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Los usuarios de Twitter no han dudado en manifestar sus opiniones sobre cómo debería ser en realidad el orden de los ingredientes en este invento alemán que han popularizado las cadenas de comida rápida en Estados Unidos:

Para ser una receta bastante simple, el orden de los factores parece que sí altera el producto. “Es un plato muy abierto que nos permite el capricho de hacerlo como queramos y con lo que queramos. El límite está en la circunferencia del pan. Valdrá cualquier cosa siempre y cuando los sabores mariden“, declaran desde Tommy Mel’s.

De acuerdo, circunferencia y en torre, pero, ¿en qué orden? Aquí entra en juego la ley de la gravedad: lo que se funde va hacia abajo. Y esto no solo afecta a la manzana de Newton, también a una mera hamburguesa.

“En Tommy Mel’s siempre ponemos el queso encima de la carne. Así se funde sobre el filete y se fusionan los sabores. Si lo colocamos debajo, el queso se funde con el siguiente ingrediente, perdiéndose esa mezcla de sabores”.

Ni siquiera Burger King y McDonald’s se ponen de acuerdo: el Big Mac lleva el queso debajo mientras en la Whopper corona el invento.

En cuanto a la parte vegetal, también hay pautas. “Recientemente hemos variado el orden. Ponemos lechuga Batavia como base inferior. Sobre ella, tomate fresco y cebolla en aros recién cortados. Encima, la carne. Al separar tanto los ingredientes, se amplía el abanico de sabores en cada bocado”.

Que la lechuga quede relegada a la base no es por postureo. Pesan razones organolépticas. “La lechuga no solo aporta frescor y un punto crujiente que hace la textura más rica y divertida. Además protege el pan de los jugos de la carne. Un pan húmedo es un pan roto y una hamburguesa que se deshace es difícil de comer“. ¿Y el bacon? “Ese sí, arriba del todo”.

Pues conflicto arreglado, ¿no? Ni por asomo. Vaya usted a otro restaurante y se topará con otras recetas. “El bacon, bien tostado, siempre sobre la carne para potenciar el sabor. Encima, la cebolla aportando frescura y una textura crujiente”, apunta Sergi Ibáñez, copropietario de la cadena Timesburg.

El kétchup y la mostaza, en cambio, no tienen espacio moral en su cocina. Sí en la mesa de los comensales, sobre cuya responsabilidad como gourmets queda el embadurnar sus viandas con esas salsas. “Kétchup y mostaza, para las patatas. En la hamburguesa nosotros sugerimos solo mayonesa. Y en cuanto a la receta ideal, solo carne. Ni pan rallado ni otras mezclas. También hay que cuidar el pan, que es el 40% de la experiencia. Hay infinitas variedades que pueden encajar, si son de calidad”.

Si usted es de los que, literalmente, baña la parte superior de su hamburguesa con salsas, sepa que no cuenta con sus bendiciones: “No somos muy partidarios de poner varias salsas en una sola hamburguesa“, dice Ibáñez. “Normalmente solo ponemos una (e irá en la parte inferior, entre el pan de abajo y la lechuga)”.

Si la receta incluye cebolla caramelizada, pulled pork o queso de cabra al romero, “optamos por una única salsa especial que maride con esos ingredientes sin matar el sabor. Incluso algunas como la de Angus con Bacon y queso se sirven exentas de salsas. Así el comensal disfrutará plenamente de los sabores”. Vamos, que nunca los emojis imitaron tan bien la falta de acuerdo entre los mortales.