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«Queremos un gobierno municipal que trabaje de la mano con el nacional».

Sostiene que nunca se ha probado una sola denuncia en su contra por sobreprecio en el teleférico y que sí fue perseguido político del gobierno de Añez . Aclara que nunca dejó el continente.

César Dockweiler dice que ya está haciendo gestión. Tiene planes  para el primer día de la que sería su gestión edil. Tan seguro está de ganar la elección de alcalde de La Paz.

Acude a esta entrevista después de completar “27 kilómetros recorridos en pocos días visitando a la gente en los barrios”. Es la forma en que ha decidido hacer campaña ahora que la pandemia impide otras manifestaciones. Afirma que siente apoyo  del vecino y que su labor será estar siempre en las calles atendiendo sus demandas. “Una señora me dijo el otro día que cuando gane las elecciones iría a visitarme. Tendrás que preguntar en qué barrio estoy, le dije, porque yo no estaré en el Palacio Consistorial, voy a gobernar en la calle”. Habla de trabajar codo a codo con el gobierno nacional, pues cree que estar en el lado opositor “le ha hecho mucho daño a La Paz”; de recomponer la relación con los transportistas y devolver a La Paz su liderazgo económico.

Esas y muchas otras son sus promesas, pero César Dockweiler también tiene reclamos y aclaraciones. No admite ninguna acusación de sobreprecio en la construcción del teleférico, algo por lo que se lo ha señalado muchas veces, pero sin un proceso abierto en la justicia contra él o Mi Teleférico. También aclara que nunca recibió doble sueldo cuando ejerció el cargo de gerente de la empresa de transporte por cable y reclama que se lo haya hostigado con acusaciones que nunca fueron probadas, como -la más reciente- que no fue perseguido político y que estuvo más de un año de vacaciones en Austria. Sus reclamos también se extienden a la prensa, en especial a Página Siete, pues dice que desde allí se difundieron “posverdades” que lo afectaron.

Este es el César Dockweiler que conocimos y que Página Siete entrevistó por primera vez. Además,  es economista, magíster en administración de empresas, postulante a un doctorado en políticas públicas y ha sido miembro de la Fuerza Aérea Boliviana desde 1986 hasta que obtuvo el cargo de gerente de Mi Teleférico. Tiene 53 años, dos hijos y un nieto.

Ud. ha sido gerente de uno de los proyectos más grandes que ha  tenido La Paz, que es Mi Teleférico, ¿qué lo animó a dar el salto a la política?

Hace mucho tiempo yo esperaba la oportunidad de hablar con Página Siete. Pero así, francamente, frente a frente, porque hay muchas cosas que se han publicado en este diario con las que yo estaba descontento. Mi Teleférico ha sido una enorme experiencia, más allá de que ha sido un gran proyecto para La Paz, para mí uno de los más importantes. Fue muy  difícil en los primeros años, cuando nadie nos creía. Cuando se inauguró fue una etapa muy complicada, porque tuvimos que ir a socializar torre por torre y la gente no quería. Luego cambió en la segunda fase, cuando la gente hasta nos ofrecía sus terrenos para construir el proyecto. Esta transformación la vi en la inauguración de la línea Roja, cuando invitamos a la gente por un mes a utilizar el sistema gratuitamente. Se armaban filas de kilómetros, sólo para hacer un viajecito de 10 minutos. Ver esos rostros de satisfacción, alegría y orgullo, me cambió mucho. Dije esto es lo que quisiera lograr en todo el país.  Es por eso estoy ahora en política, para hacer cambios sustanciales en la vida de las personas. Pero, reitero, la buena política. 

Ud. saltó a la luz pública como figura de este proyecto, pero también ha enfrentado denuncias de corrupción y sobreprecios…

No tengo una sola denuncia. Denuncia es cuando alguien lleva las pruebas a una Fiscalía y dice: “este proyecto tiene malversación, sobreprecios, etc.”. No existen esas denuncias. Y fíjate que han estado (la oposición) un año adentro. El senador Ortiz ha solicitado auditoría a todas mis contrataciones; gente de la oposición ha administrado Mi Teleférico, de SOL.bo. Tenían instrucciones de encontrar cualquier cosa contra mí. Han buscado hasta debajo de la alfombra para encontrar algo y no han encontrado nada, ni en la compra de papel higiénico. Hemos trabajado de la manera más transparente. Pero te digo con sinceridad, ¿de dónde salieron esas noticias? De algunos periodistas que han estado vinculados a Página Siete y lo tengo que decir con toda sinceridad; ellos han tergiversado la información y han trabajado muy bien en este concepto de la posverdad.

¿Cuáles son las posverdades que se han manejado?

Ha salido un periodista, que está en México, y ha hecho una comparación de un proyecto (de teleférico) de México con Bolivia y a ojo buen cubero dijo que había sobreprecio. Se inventó. En un momento salí a declarar: no puedes comparar un Volkswagen con un Mercedes. Los dos tienen motores, los dos tienen llantas, los dos tienen todo, pero uno cuesta más y el otro menos. No se puede comparar un proyecto que es llave en mano, que incluye hasta los terrenos -porque hemos hecho expropiación a precio justo-, y en el otro lugar, ni siquiera han comprado los terrenos. No había ni siquiera un sistema de billetaje  porque se estaba instalando en una ciudad que ya tiene todo.  También dijeron que yo había cobrado doble sueldo (publicado también en Página Siete). Sí, yo fui miembro de la Fuerza Aérea y también estuve en Mi Teleférico, pero ¿hasta cuándo estuve en comisión? El ministerio maneja una cuenta única de cada persona. O sea que era imposible y lo demostré. 

¿Por qué dejó el país cuando renunció Evo Morales?

El sábado antes de que el expresidente Evo Morales renuncie, todos escuchamos la conferencia de prensa donde intentaba pacificar el país. Yo vi esa denuncia y dije: aquí puede haber una situación muy complicada y tomé una decisión muy personal: no quedarme un solo segundo -lo dije y lo voy a repetir siempre- con un gobierno que entra por una puerta que no es la correspondiente. Al día siguiente, Evo Morales renunció, fui a mi oficina, recogí mis cosas , preparé un informe, dejé mi informe (porque también hay falsedades en el sentido de que no dejé un informe). Pero un gerente ejecutivo  presenta su renuncia y esta debe ser aprobada. Entonces saqué mis vacaciones -tenía 42 días-, dejé un gerente interino y decidí salir del país. El lunes en la mañana  estaba haciendo estos trámites y ya me mandaron la Policía para aprehenderme. Tres camionetas de la Policía. Tuve que salir por la parte de atrás. Fueron a mi domicilio, fueron a buscar a mi pareja y obviamente tuvimos que buscar refugio en otro lugar que no sea nuestra casa. Entonces pensé, tomo mis vacaciones hasta que esto pase y luego retorno. Mi idea era volver para Navidad y Año Nuevo a mi país. Me fui a Perú primero…

¿Antes de irse a Austria?

No, nunca estuve en Austria, es otra de las cosas que se han inventado. Para empezar no soy austriaco. No sé ni hablar alemán. Soy  paceño chucuta, tengo mi pueblo en Sorata. No he salido del continente, ni de Sudamérica. Yo quería volver ya nomás, pero empezaron los procesos. Busqué a alguien que me asesore e increíblemente muchos abogados no quisieron porque me dijeron que era persecución política y que les podía afectar a ellos. Luego, consigo abogados que me dijeron que no vuelva, me advirtieron que se estaba manipulando la justicia, que si venía, iba a ser botín político y que me meterían a la cárcel con un show mediático como el más grande delincuente. Por eso me quedé, esperando que se solucionen las cosas en el país. No es que tomé vacaciones de un año. Yo en diciembre de 2019 ya denuncié que era un perseguido político a instancias como la CIDH, la Relatoría de DDHH, la Alta Comisionada de Derechos Humanos; les hice llegar mis informes y cartas. Hasta a la propia presidenta Jeanine le escribí, le dije: Apelo a su condición de mujer, porque hay mujeres perseguidas, hay una mujer que está enferma y le pedí que haga algo. Jamás acusó recibo, no hizo nada. Lo propio al Ministerio de Justicia, Fiscalía, Contraloría, a la Asamblea Permanente de DDHH. Han perseguido a mis hijos, han tratado de atraparlos a ellos con el propósito de obligarme a volver. No he podido estar en el entierro de mi hermano. Y encima dicen que me tomé vacaciones.

¿Todo esto ha sido informado cuando se solicitó su inhabilitación como candidato?

Yo no he informado nada. Ellos han debido recibir los informes del Defensor del Pueblo y de la Comisión de Derechos Humanos. Yo lo que he hecho es cumplir con los requisitos: tengo trabajo en La Paz, tengo mi residencia en La Paz, mi vida y proyecto de vida en La Paz, nunca lo he cambiado. Todos los procesos penales han sido fabricados, tenía sello azul de Interpol autorizado; 17 vulneraciones al debido derecho. Eso ha sucedido conmigo y con muchas personas detenidas injustamente.

Ahora Ud. es candidato y por lo que dicen las primeras encuestas Ud. va primero en la carrera. ¿Por qué no ha ido a debatir con los demás candidatos?

En primer lugar, se debaten programas y proyectos. Eso es lo que quiere escuchar la población. Hasta ahora, los únicos que hemos sido serios somos nosotros, con nuestro proyecto Ciudad Humana. ¿En base a qué vamos ir a debatir si no sabemos nada de los demás? En segundo lugar, no hemos ido porque nosotros solicitamos que estén todos. Si se hace un debate, ¿por qué tenemos que basarnos en encuestas?  Debía abrirse un escenario donde estemos todos.

La elección está muy disputada. Waldo Albarracín ha decidido renunciar y eso aumenta las posibilidades de sus adversarios. ¿Eso le favorece o no?

Eso es lo lindo de la democracia: que las personas decidimos. En un momento decidimos ser candidatos y en otro no serlo. El señor Albarracín tendrá sus razones, y eso es también un acto democrático.  ¿Favorecernos? No lo hemos evaluado, estamos concentrados en lo que estamos haciendo y en lo que queremos hacer en la Alcaldía. 

Pero, ¿cuál es el rival más fuerte para usted?

Te reitero, el problema más serio es  La Paz. No estamos haciendo una evaluación de lo que están haciendo los demás candidatos y tampoco creemos ni comentamos las encuestas.

El MAS ha tratado varias veces de ganar la Alcaldía de La Paz, y son décadas que no lo logra. ¿Qué ofrece  ahora de diferente para que el electorado paceño le confíe su voto?

Es cierto, el MAS ha intentado en varias oportunidades y lamentablemente no se ha logrado.  Hemos hecho que nuestra ciudad de La Paz esté en oposición al gobierno nacional y entonces hemos rechazado proyectos del gobierno nacional. Simplemente porque ideológicamente no comparto con el gobierno nacional, nos hemos perjudicado todos los paceños. Nosotros quisiéramos que en esta oportunidad los paceños nos den la oportunidad de que haya un gobierno municipal que trabaje de la mano con su gobierno nacional. ¿Cómo manejamos el tema de los residuos sólidos y la basura? Es en unión al gobierno nacional. ¿Problema de límites? Gobierno nacional. Tenemos que trabajar  en el proyecto de seguridad ciudadana: no podemos hacerlo sólo para la ciudad de La Paz.  ¿Resolver el enfoque metropolitano? Tenemos que resolverlo entre el gobierno departamental, el municipal y el nacional. Estoy hablando de proyectos mega, muy grandes: cuatro teleféricos más para la ciudad, cinco hospitales de primer nivel, la ciudadela de la salud, el cordón verde para nuestra ciudad, recuperar el centro histórico paceño (mejorarlo para nuestro bicentenario el 2025) y así. La chequera del gobierno municipal no alcanza, tenemos que ser sinceros. Tenemos que pensar también en la chequera del gobierno nacional, la cooperación internacional, los bancos y  también con la chequera privada a través de concesiones y asociaciones público privadas.

¿Qué opina sobre la pérdida de liderazgo de La Paz en el contexto nacional, y cuál su propuesta sobre ese tema?

Estoy de acuerdo.  Hace 20 años, La Paz era la ciudad más competitiva de Bolivia. Las inversiones se quedaban en La Paz, nacionales y extranjeras. Eso ha cambiado. Nuestros inversionistas están hoy en una ciudad que les es hostil. Hacer un trámite, solicitar un permiso, construir un edificio… años, el infierno de la tramitología. Ahuyentamos inversiones. Vamos a transformar este esquema y queremos que La Paz vuelva a ser la ciudad más competitiva. Para eso hemos pensado en las vocaciones productivas de la ciudad. ¿Cuáles son esas vocaciones? Ser sede de Gobierno; si bien eso trae conflicto, también puede traer beneficios. Segunda, vocación productiva, es el comercio. Potenciar el comercio, queremos ordenar los mercados. Queremos que San Miguel, por ejemplo, se convierta en uno de los centros comerciales más lindos del mundo. La tercera, la cultura y el turismo. Queremos que La Paz sea la entrada del turismo, no del rebalse. Eso va complementado con el pintado de todas las laderas. Eso lo vamos a lograr cambiando el tema impositivo: el que tenga la casa pintada va a pagar mucho menos, y daremos financiamiento para ello, lo que traerá a su vez más actividad económica. Estamos soñando grande, pero vamos a recuperar el liderazgo de la ciudad.

¿Qué piensa hacer con los gremiales y con los transportistas, que siempre mantienen a la Alcaldía y a la población en vilo?

Hemos tenido un gobierno municipal hostil, que ha generado polarización, nos ha hecho confrontar. Transportista vs. vecino y al revés. Lo mismo con los gremiales. Yo creo que hay que trabajar para todos, por eso nuestro proyecto se llama Ciudad Humana: poner al ser humano en el centro. 

En el tema del transporte nuestro programa es grande: sistema de transporte integrado, renovación del parque automotor con financiamiento, el ordenamiento vial (que cumplan sus rutas), pero también les daremos buenas condiciones de calle. Hay un desorden, no ha habido autoridad y cuando no hay autoridad se genera confrontación.

 
 Así como hay problemas, hay proyectos que son muy queridos por los paceños, como las cebritas, los Puma, los barrios de verdad. ¿Qué hará con ellos si es elegido alcalde?

Los programas buenos por supuesto que hay que respaldar. A mí me encanta el programa de las cebritas, es un educación vial importantísima y la cultura ciudadana no se realiza de la noche a la mañana, tenemos más bien que potenciarla, quizás refrescarla un poco y volver a inyectarla a la ciudad. Nuestros Pumas y los Chikititis hay que potenciarlos. El concepto es bueno, pero no hemos logrado el sistema integral de transporte. Al Chiquititi le vamos a dar una franja horaria para que se convierta en transporte escolar y luego vuelve a su ruta.

No estoy muy de acuerdo con el programa de Barrios de Verdad. El concepto es buenísimo, es una idea del BID, que dice que cada barrio tiene que tener su centro hospitalario, su unidad educativa, generar centralidades, trabajar para que haya servicios básicos. Pero no se ha hecho eso, se ha hecho algo de infraestructura, algo de pintado y se acabó. Sin embargo, siguen habiendo barrios que no tienen los servicios esenciales. Solucionemos los problemas de verdad de los barrios, no solamente la pinturita. 

La pandemia nos ha afectado a todos sin distinción, ¿qué ha pensado en relación a esto que durará aún un largo tiempo?

Nuestra prioridad el tema de la salud y en el cortísimo plazo. Estoy pidiendo permiso a los vecinos para que me presten sus casa comunales, sus salones de reuniones o de fiesta para instalar consultorios médicos y acercar la salud a la población. En el mediano plazo, los cinco hospitales de primero y segundo nivel en la ciudad. Pero, también tendremos la ciudadela, con el concurso del gobierno nacional, donde tendrás los cuatro niveles juntos. Estamos en deuda con el país entero en temas de salud, tenemos que mejorar. 

Fuente: Página Siete

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