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Insuficiencia renal crónica en el gato

La insuficiencia renal crónica es una enfermedad común en gatos mayores. Aunque no tiene cura, podemos enlentecer su progresión con un tratamiento y cuidados óptimos, protegiendo la calidad de vida de nuestro felino

Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

El tratamiento farmacológico de la insuficiencia renal crónica en gatos está encaminado a proteger el riñón del animal, mantener la hidratación, tener un buen equilibrio de electrolitos y combatir las complicaciones asociadas, como la hipertensión o la anemia. Para ello se emplean fármacos y fluidoterapia:

  • Inhibidores de la enzima convertidor de la angiotensina (IECA) (benazeprilo, telmisartán): son vasodilatadores que ayudan a corregir la hipertensión y la pérdida de proteínas.
  • Quelantes del fósforo: sustancias que atrapan el fósforo en exceso.
  • Fluidoterapia intravenosa o subcutánea: asegura la hidratación y el equilibrio de electrolitos en defecto, como el sodio o el potasio.
  • Eritropoyetina o darbepoetina: estimulan la producción de glóbulos rojos en los casos de anemia, aunque tienen algunos efectos secundarios.
  • Antiácidos y antieméticos (metoclopramida, famotidina, maropitant): controlan la acidez gástrica y los vómitos.

Tratamiento dietético y cuidados del gato con insuficiencia renal

Este tipo de cuidados del gato con insuficiencia renal son igual de importantes que el tratamiento médico. Así, una dieta con contenido restringido en proteínas y baja en fósforo ayuda a no generar más toxinas en el organismo, si bien, en los estados más avanzados de insuficiencia renal, el gato puede perder el apetito y es preferible que como cualquier tipo de dieta antes que caer en malnutrición.

Además, es importante mantener una hidratación adecuada, estimulando el consumo de agua mediante el uso de fuentes para mascotas y alimento húmedo en latas o bolsitas.

Gato alimentándose

Los suplementos con ácidos grasos, vitaminas o hierro son útiles en casos de inapetencia o anemia y las plantas, como la lespedeza, ayudan a proteger el riñón de tu mascota.

Medidas preventivas y diagnóstico precoz

Realmente no existen medidas de prevención eficaces frente a esta enfermedad renal, pero sí es recomendable realizar una analítica de sangre y orina a nuestro gato al menos una vez al año para detectarla de manera temprana. La producción de orina poco concentrada, la eliminación de proteínas en orina y la elevación del SDMA en sangre son signos de que los riñones están comenzando a fallar, aunque el gato no muestre síntomas aún.

Gracias a la detección precoz, podemos tratar la insuficiencia renal cuanto antes, retrasando la aparición de los síntomas y ganando en tiempo y calidad de vida.

Fuente: WebConsultas.

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