Inicio / Internacional / Los cuatro meses de silencio de un crimen político en Brasil

Los cuatro meses de silencio de un crimen político en Brasil

El asesinato de la concejal y activista Marielle Franco en Río de Janeiro sigue sin esclarecerse mientras distintas ONG apuntan a paramilitares
FELIPE BETIM

Una manifestación contra el asesinato de Marielle Franco, en São Paulo en marzo. NURPHOTO / GETTY
El brutal asesinato de la concejal brasileña y activista por los derechos humanos Marielle Franco, y de Anderson Gomes, el chófer que iba con ella, cumplió cuatro meses el pasado sábado, 14 de julio, sin que se sepa todavía quien les mató. Se sospecha desde el principio que agentes policiales que forman parte de la milicia de Río de Janeiro —grupos paramilitares que controlan territorios y servicios— estén involucrados en el asesinato. Las investigaciones de la Policía Civil de Río siguen bajo un sigilo absoluto, sobre todo después de que la prensa filtrara un testimonio que acusaba a otro concejal y un miliciano.

Franco tenía 38 años, era negra, lesbiana, feminista y había nacido y crecido en la favela de Maré, una de las más grandes de Río. Luchaba contra la política violenta de guerra a las drogas que todos los días acaba con la vida de jóvenes, sobre todo negros, en las periferias del país. También exigía el fin de la intervención federal y militar decretada por el presidente Michel Temer en Río, que dio más poderes a la policía para matar inadvertidamente en nombre de la lucha contra el narcotráfico.

En la noche del pasado 14 de marzo, viajaba en un coche con su conductor y una asesora después de intervenir en un acto por los derechos de las mujeres negras en el centro de Río de Janeiro. Pocos minutos después, otro automóvil se puso a su lado. Nueve disparos de los asesinos la alcanzaron por la ventanilla de atrás del coche y mataron también a Gomes. La asesora, que estaba a su lado, fue preservada. La presión para que el crimen se desvelara empezó un día después del suceso, cuando cientos de miles de personas ocuparon las calles de Río y otras capitales brasileñas. Pese a toda la conmoción que el ‘caso Marielle’ ha generado, siempre ha existido la comprensión de que se trata de un crimen complejo, hecho por profesionales, y que la apuración tardaría. Los familiares y amigos de las víctimas han respaldado a los investigadores, pero, ante un desierto informativo, aumenta la impaciencia y la angustia entre ellos.

La presión sobre la Policía Civil se intensificó en las últimas semanas. Amnistía Internacional (AI) propuso que se creara una comisión externa, formada por expertos y juristas, que pueda acceder a las investigaciones y acompañarlas desde cerca. La Cámara de los Diputados ya formó una comisión, pero la ONG ve la necesidad de un mecanismo de control que esté fuera del aparato estatal. La preocupación de Amnistía se debe sobre todo al histórico de asesinatos de defensores de los derechos humanos en Brasil. El país es uno de los más activistas mata: en 2017 se contabilizó 70 ejecuciones entre las 312 en todo el mundo, según datos de la organización Front Line Defenders. La mayoría de esos asesinatos se produce en el campo, durante los conflictos por la tierra o recursos naturales. “Esos crímenes no suelen ser investigados debido a una negligencia de un Estado que no quiere hacer frente a intereses de ciertos grupos. Algunos casos incluso tienen la participación directa de policiales”, explica Neder, de Amnistía Internacional.

Jacqueline Muniz, experta en asuntos policiales, cree que el principal reto de la Policía Civil es el tiempo: “En todo el mundo, los delitos de homicidio suelen ser aclarados en menos de un mes, cuando los hechos siguen calientes y los involucrados están más expuestos a la acción policial. Pero cuatro meses después, los rastros se pierden y testigos se dispersan”, explica. Muniz subraya que los homicidios también son los delitos que se elucidan con más facilidad, debido a una “fuerte intencionalidad”. En todo el mundo, asegura, el 60% de los casos son aclarados. Pero en Brasil, según varios estudios, más del 90% de los no son esclarecidos o ni siquiera investigados. En el caso de Marielle Franco, el tema es aún más grave por tratarse de un crimen que se configura político.
Fuente: El Pais.

Vea También

Donald Trump dice que la ‘peor decisión’ de Estados Unidos fue intervenir en Medio Oriente

El presidente Donald Trump dijo este miércoles que la intervención en Medio Oriente fue la “peor …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *